É ISSO



O texto abaixo é uma obra de arte.

Foi escrito por um jornalista argentino chamado Javier García, torcedor do River Plate.

É uma carta para Juan Román Riquelme.

Maravilhoso e exemplar da primeira à última linha. Isto é o que o futebol deve ser. Nada menos, nada mais.

Não há rivalidade sem respeito e uma profunda admiração, confessável apenas em certos momentos.

É uma pena que aqueles que se relacionam miseravelmente com o futebol não tenham capacidade de compreender a mensagem. E não só porque está escrita em outro idioma.

______

Para Román:

Alivio. Esa fue la primera sensación que me embargó cuando me enteré de la noticia de tu alejamiento de Boca. Soy muy hincha de River, como vos de Boca. Tu etapa de gloria y triunfo coincidio con la de River de ostracismo y oscuridad. ¿Cómo no querés que me alivie?. Después podemos hablar de vos como futbolista. ¿Sabes cuantas veces te dije pecho frío? ¿Tristelme? ¿Freezelme y demás apodos que parió la rivalidad futbolística? Pufff, miles. ¿Me podés culpar? Yo creo que no.

Ayer dijiste a la prensa y al Mundo Boca “Naci bostero y voy a morir bostero“. Bueno yo nací Gallina y voy a morir Gallina. Lo llevo en el ADN. Creí que, en ese mismo combo, venía el no saber disfrutarte. En realidad, fue una consecuencia de mi amor por la banda roja. Siempre, siempre, contra nosotros, la rompiste, nos hacias goles, dabas asistencias o clavabas tiros libres. Vos y tus “amigos” Palermo y Guillermo. Ustedes tres son para mí la “muestra gratis” de este Boca ganador de todo.

Pero con vos, Román, pasa algo distinto. Te puteé hasta el cansancio cuando dejaste la Selección por tu mamá. Me diste la excusa para poder decir “Vieron, ¿Tan grande es? ¡Cómo vas a renunciar a la Selección!”. Lo hiciste por una segunda vez, cuando el único jugador más grande que vos (Diego) te criticó por tevé y te volviste a ir. Volví a criticarte. “¿Cómo vas a renunciar dos veces?” También me mofé de aquel año en que te lesionaste cada dos por tres, incluyendo tu pedido de cambio en el Monumental a los 5′ de juego y grité, a viva voz, desde laSan Martín Baja “Se cagó, Riquelme se cagó”.

Lo bueno es que la pelota da vueltas y que uno puede aceptar un error. Que dejes a Boca no me alegra, si me alivia. Y si me causa esa sensación es porque indudablemente fuiste grande. Porque así como para los hinchas de Boca tu nombre es sinónimo de grandeza y triunfos, para mí, tu nombre, es sinónimo de martirio futbolístico. Te vi meterme varios goles, o propiciando otros tantos. También te vi salir derrotado de mi cancha.

Me autoimpuse el no disfrutarte. ¿Cómo iba a disfrutar yo de un ídolo de Boca? ¿En qué cabeza cabía? No podía tampoco ignorarte. Sos demasiado grande para que a cualquiera que le guste el fútbol le pases desapercibido. Entonces, me debí conformar con la tercera opción: Te padecí. Viví todos tus años en Boca con la sensación, inenarrable que la victoria Xeneize era posible en cualquier lugar, circunstancia o momento si el Diez era Juan Román Riquelme. Muchas veces fue así. Ayer, por suerte, no.

Soy periodista, además de hincha de River. No comulgó con tus endiosadores, para mí ningún jugador de fútbol merece ser subido a semejante púlpito -aunque me tenté de hacerlo conOrtega, el Enzo y, los últimos seis meses, con Trezeguet– pero los entiendo. Inmediatamente me pregunto. ¿Y si hubieses jugado en River? Probablemente te amaría y te idolatraría aún más que tus endiosadores. Pero no puedo. No debo. Y, para qué negarlo, no quiero.

¿Me perdí un jugador de enormes características? No, para nada. Te vi igual. Te sufrí igual y, porque no decirlo, cuando jugaste en Villareal o en la Selección e incluso te disfruté cuando eras vos el que le pasaba la pelota a Javier Saviola para que hiciera los goles en elBarcelona. ¿Sabes cuantas veces saqué a relucir el penal que erraste con Villareal como carta de que no eras perfecto? Miles. Convengamos que no había muchas manchas en tu carrera. La realidad es que lo grosso fue haber llevado a un equipo inexistente como el Submarino hasta ahí. Ahora te lo puedo decir, ya no jugas más para ellos, pese a que siempre seras uno de ellos.

Respeto a Boca como rival. No lo disfruto, ni mucho menos lo ensalzó. Son la némesis. Para mí, Boca es lo que está mal, lo impuro, lo indigno, todo lo contrario a lo que yo quiero en esta vida futbolística. Pero vos…Con vos tuve y tengo un dilema. ¡Estas cortado por la tijera riverplatense, Román! Los lujos, la exquisitez, ser un diez excelso…Eso es de nuestra escuela. Allá reinaban la garra, los huevos, el ganar como sea, ganar clásicos colgados del travesaño. ¿Cómo podía ser que Boca tuviera al mejor jugador de los últimos 10-15 años del fútbol argentino en la Ribera? Era imposible. Ese era River.

Vos cambiaste el paradigma. Más allá de los RojitasMárcicoMastrángelo y el propioMaradona, vos les cambiaste el paladar a ellos. Vos les demostraste que al fútbol también se juega lindo. Les abriste los ojos. Les mostraste el fútbol que a mi me inculcaron desde pendejo, ese que viene con la herencia Gallina de mi viejo. ¡Cómo no te van a amar! Les mostraste un mundo perfecto. Si yo fuera ellos también te amaría.

Pero no soy ellos. No te amo. Ni te quiero. Pero te respeto. Como vos a River. Si hay alguien que tuvo y tendrá motivos y espalda para bardear a River ese serás vos. Ni el bocón de Bérmudez, ni Maradona con toda su leyenda, ni siquiera Palermo. El tipo que más hizo padecer a River fuiste vos. Vos y el guante en la derecha. Vos y esa velocidad distinta para jugar a la pelota. Vos y ese amor por la clase, el juego y el estilo. ¿Y sabes qué? Jamás te vi injuriar a River. Al menos no en los medios, no ante la opinión pública. Siempre te ví, incluso, tirar buena onda. “River tiene que ascender”, “Extraño el Superclásico” y más frases del estilo. ¿Cómo no voy a respetarte? Eso sí que no. Eso te lo ganaste. Y fijate si serás grande que ni ellos, en todo el odio que nos tienen porque así fuímos concebidos, fueron capaces de jamás decirte nada por tirar buenas ondas para River. Es que fuiste tan grande en la historia de Boca. El más grande, sin dudas.

Yo amo a Ortega. Amo a Francescoli. Mis viejos y los libros me enseñaron a amar a Angel Labruna, me explicaron que es La Máquina y me dicen porque, por ejemplo, Matías Almeydano es ídolo. A vos no te puedo ni siquiera tomar cariño. No me lo permito. Sos de ellos. Sosbostero. Sos de la contra. Pero sos un tremendo jugador de fútbol. De los mejores que ha existido y, pese a no disfrutarte por lo anteriormente expuesto, sí tuve la suerte de verte en la cancha, como a Orteguita, por ejemplo.

Chau Román. Gracias a Dios ya no jugas más en Boca. Ya no me vas a hacer padecer más. Quizás ahora sí, en algún rincón de YouTube, en las palabras con mis amigos bosteros o incluso si te veo jugando en algún lado pueda disfrutarte. Antes no pude. Sabrás entender el porque. Nos vemos, nos seguiremos viendo cada vez que se crucen en una cancha una camiseta blanca con una banda roja y una azul con una franja horizontal amarilla. Después de todo, vos naciste y morirás bostero y yo nací y moriré Gallina. De todas maneras, hoy me tomó una licencia de rivalidades y te digo: gracias por el fútbol.

Ahora, sí, seguimos siendo rivales. Porque así nos manda la historia y este maravilloso deporte llamado fútbol.



  • Rodrigo

    Fantástica carta! Deveria ser publicada em cada caderno de esportes do brasil e do mundo pra servir de exemplo!

  • Caio Suzuki

    parabens pelo belissimo texto pubilcado por um grnade profissional……
    Obrigado Andre por proporcionar este conteudo futebolistico tao brilhante a nos Brasileiros….
    Abs

  • Anna

    Linda carta, André. Muy preciosa! Bom final de semana, Anna

  • Fabio

    Riquelme tem (tinha) o estilo que todos gostaríamos de ver em Ganso. Como corinthiano gostaria de poder escrever uma carta dessas para ele no futura

  • Alessandro

    Cara… é por coisas assim que aprendi a amar o futebol.

    Grande texto, belíssimo texto.

    Me fez lembrar meus amigos sãopaulinos, palmeirenses, santistas, cruzeirenses, atleticanos… enfim, amigos porque mesmo rivais, somos capazes de amar este esporte, de respeitar os grandes valores do outro lado, de dizer “Porque ele não jogou no Timão..?”.

    Isso sim, é futebol. O resto, balela!

  • Gabriel

    Fantástico. Escreveu com o coração!

  • Rita

    Texto ma-ra-vi-lho-so!!!
    Emocionante!
    Poesia, drama e paixão como num bom roteiro argentino.
    Obrigada André.

  • Correa Leonardo

    A mesma sensação que eu, como corinthiano, tive ao saber que o Marcão ia parar. Uma pena, pensando bem, mas por outro lado ainda bem que aquele miserável parou de evitar nossos gols! Texto exponencial, hiperbólico, acima do bem e do mal. Estupendo!

  • Eduardo Luiz Silva

    Reconhecimento, respeito, reverência, são “erres” muito mais importantes que o “erre” de rivalidades, são “erres” que Román Riquelme merece com certeza

    AK: Exato. Um abraço.

  • Alberto Pereira

    Parabens!! Vc é um dos poucos articulistas deste país, que tem a humildade, de nos repassar textos maravilhosos de terceiros, e que se não fosse por sua vontade, nunca saberiamos da existência dos mesmos.

  • Alberto Pereira

    Aproveitando a oportunidade, ontem eu vi na TV Brasil, um documentário sobre João Saldanha, creio que é uma série que se chama ” E é tudo verdade”. Simplesmente sensacional, mostrando a carismática e controvertida personalidade do ilustre (jornalista, treinador, politico, e tudo o mais que se possa adjetivar).

  • Assim como Juan,também sou hincha de River Plate,essa paixão começou no início da década passada,porém como todo bom amante do bom futebol sempre reverenciei Roman.Roman é diferente nunca foi mal educado,nunca chegou perto por exemplo de Tevez em suas provocações ao River,sempre respeitoso fora de campo e impiedoso dentro dele,como esquecer aquela falta no Monumental,e aquela caneta histórica então.Sem dúvida Roman você é o bostero mais odiado e respeitado pelos gallinas.

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